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Aportes musicales en Cuba

Por el 6 septiembre, 2013
James Moody, Chano Pozo y Dizzy Gillespie
James Moody, Chano Pozo y Dizzy Gillespie

La música va evolucionando a través del tiempo y es algo que se ha evidenciado también en los aportes musicales en Cuba.

A nivel mundial podemos decir que el primer aporte hecho a la música popular en la primera mitad del siglo XX corresponde a los afro-norteamericanos, quienes legaron, al orbe, un género musical que apasiona a muchos: el jazz.

Es un género que gusta de la improvisación libre y de una fuerte ejecución por parte de los músicos y sobretodo acoge en su estilo a todos los demás géneros musicales.

En la génesis del jazz intervienen dos elementos principales de origen afroamericano: el “ragtime” y el “blue”. El “blue”, la canción folklórica del negro, aporta al jazz las escalas “blue” con sus notas tristes. La primera reacción del jazz negro ocurrió en la década del cuarenta con el bebop. Se utilizó la cuarta aumentada y se extendió el patrón rítmico a tres o cuatro compases. Entre sus primeros y más grandes exponentes se encuentran el saxofonista Charlie Parker, el trompetista Dizzy Gillespie, quien visitara Cuba en varias ocasiones, y el pianista Thelonius Monk.

Otros como Duke Ellington, Ray Charles, Count Basey, Louis Armstrong y el blanco George Gershwin (Porgy and Bess y Raphsody in blue); llevaron al jazz a planos cimeros. Cuando el gran percusionista cubano Chano Pozo entró a formar parte de la banda de Dizzy Gillespie, los aportes de la música afrocubana fueron tan notables que se llegó a hablar del estilo cubano, “del cubop”.

Hasta la actualidad, en la mayor de las Antillas, se cultiva este fenómeno musical que no pasa de moda y cada vez gana más adeptos entre los músicos y el público.

Figuras relevantes del panorama musical cubano como Chucho Valdés, Orlando Valle “Maraca”, Bellita, Interactivo, entre otros; han apostado por el jazz latino, el cual se nutre de ricas aportaciones derivadas de la fusión del jazz con nuestros ritmos más autóctonos.

Quisiera hacer notar un sugerente fonograma grabado en La Habana en el mes de febrero del año 1996, que recogió un concierto de Chucho Valdés e Irakere junto al insigne músico brasilero Iván Lins. El mismo tuvo lugar en la Casa de la Música y se tituló “En vivo”.

Para esta ocasión fueron convocado otros instrumentistas como Enrique Plá, Carlos del Puerto, César López, Carlos Emilio Morales, Mario Fernández, Andrés Miranda, y José Miguel Melendes; los cuales hicieron, a través de una descarga musical, derroche de improvisación y virtuosismo.

Ya lo dijo el inolvidable Gillespie:

El futuro de la música seguirá hacia la unión de las sonoridades de Estados Unidos, Cuba y Brasil…

Como en Holanda, Inglaterra, España y otros países; Cuba cultiva el jazz utilizando, siempre, las raíces nacionales respectivas, por que somos una isla que renueva, aporta y respira música.

Autor: Angelo Hernández Betancourt

Nació en El Vedado, Ciudad de La Habana, Cuba. Estudió en Escuela Nacional de Artes (ENA). Durante su carrera como investigador y musicólogo, ha tenido una amplia participación internacional. Actualmente colabora con algunas publicaciones de historia y enseñanza de música.

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