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De los Diez pintores concretos y de los abstractos

Por el 17 mayo, 2014
Diez Pintores Concretos.
Diez Pintores Concretos.

No puede abordarse el quehacer, la historia y el tránsito de las artes plásticas contemporáneas en la Isla sin detenerse, obligadamente, en la huella que nos legan los pintores cubanos concretos y los abstractos.

Se agota el academicismo figurativo

Las nuevas tendencias y estilos internacionales, que influenciaron en un grupo de pintores cubanos en la década del 50, eran una respuesta artística al intenso proceso de inserción en la sociedad de los adelantos tecnológicos de la época, a una mayor presencia de una arquitectura vanguardista apreciable en el paisaje urbano, y sobre todo a un mayor empeño en la inquieta experimentación que siempre mueve a los artistas plásticos.

En la Isla fue Guido Llinás, pionero de la pintura abstracta en Cuba, el precursor de estos movimientos que él inicia con el Grupo de los Once a partir de 1953, pero que fue secundado a partir de 1959 por los Diez Pintores Concretos, un colectivo que estuvo integrado inicialmente por Pedro Carmelo Álvarez López, Wifredo Arcay Ochandarena, Salvador Corratgé Ferrera, Luis Martínez Pedro, José Mijares Fernández, Pedro de Oráa, Dolores (Lolo) Soldevilla Nieto, Rafael Soriano López, José Rosabal Fajardo, y de su principal promotor, el pintor nacido en Rumania Sandú Darié Laver, que con su obra concreta y su prédica logró nuclear a esos valiosos artistas en torno a un novedoso ideal estético.

Aunque en este grupo primigenio no figura formalmente el famoso pintor chileno pero de origen cubano Mario Carreño, indiscutiblemente fue uno de los precursores del arte concreto en la Isla, que conceptualmente siempre estuvo enfocado más en la visualidad de las obras que en los posibles significados, las figuraciones y las formas tan en boga hasta ese momento, pero eso sí, asumiendo una lírica diferente y a la vez contundente.

Tal y como sucedió con los artistas abstractos del Grupo de los Once, no toda la crítica en 1959 recibió con beneplácito las propuestas de los Diez Pintores Concretos, calificándolos de superficiales, de tener una proyección ajena a la identidad nacional en tanto desestimaban las figuras, los símbolos y los objetos en sus discursos pictóricos.

No fue nada fácil para estos creadores resistir el crudo e irrespetuoso embate de una crítica injusta y parcializada, con enfoques gubernamentales saturados de la ideología y de la estética del realismo socialista, pero el hecho cierto es que lograron que las expresiones del arte abstracto y el concreto se afianzaran con fuerza y vitalidad en el arte cubano contemporáneo, y hoy sus cultores se han convertido en fuente de inspiración, con sus visiones atrevidas, para las noveles generaciones de creadores en toda Cuba.

Autor: Roberto Viera Sánchez

Original de Matanzas, Cuba. Licenciado en Hotelería y Turismo. Desempeña funciones de guía y promotor turístico en Varadero. Aficionado al buceo y la fotografía submarina. Colabora como escritor para guías turísticas de Alemania, Canadá y España.

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