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Del inolvidable Bola de Nieve

Por el 22 marzo, 2013
Bola de Nieve

Uno de los mejores restaurantes de La Habana, El Monseñor, tiene dentro de su historia la huella que dejó un hombre, cuya ejecutoria sea probablemente la más singular dentro de la escena musical cubana. Así Ignacio Villa, bautizado como “Bola de Nieve” por otro ícono de la cultura nacional, la cual quiso y compartió créditos y giras con este genial hombre: Rita Montaner; conquistó un lugar cimero dentro y fuera del país.

Su pequeño timbre de voz (ronquita) le permitió ganarse el amor de muchos y la no aprobación de otros que no soportaban esa voz demasiado peculiar. Eso sí en lo que todos concordamos es en el hecho de que su manera de “interpretar” canciones lo hacían único e irrepetible. Su carcajada característica, su alegría contagiosa y los gestos y ademanes que emanaban de su pintoresca personalidad convencieron, entre otras, a grandes figuras como: Esther Borja, Pedro Vargas, Adolfo Guzmán, Nicolás Guillén, Alejo Carpentier, Pablo Neruda, Efraín Huerta y Edith Piaf, quien expresó su asombro al ver la insólita ejecución de “Bola” en el tema de “La vie in Rose”, obra compuesta y popularizada por Edith y que constituye una joya de la cancionística internacional.

Este artista, nacido en Guanabacoa el 11 de septiembre de 1911, llevó su arte a los lugares más insospechados, destacándose en España, México, Francia, entre otros países que lo adoraron. Pero no hubo un lugar que este excéntrico musical disfrutara más que su rinconcito en El Monseñor, donde deleitaba a los comensales y él también se retroalimentaba con las muestras de afecto y cariño que los mismos profesaban hacia su música. Hoy día el gran pianista Nelson Camacho ha seguido, en este espacio, evocando a este grande de la canción.

No dejes que te olvide, Ay, amor, No quiero que me quieras y Si me pudieras querer; integran una lista considerable de temas de su autoría, los cuales conservan su vigencia. Artista merecedor de toda evocación y cito a nuestro poeta Nicolás Guillén cuando aseveró: “Bola quedará en la historia y lo que es más poético, en la leyenda, allí donde la historia sea impotente para explicarlo”.

Autor: Gonzalo Santarosa Silva

Nacido en La Palma, Pinar del Río, Cuba. Estudió arquitectura y urbanismo en la Universidad de La Habana. Se ha desempeñado como urbanista en su localidad, y a pesar que ha vivido en el extranjero, su terruño natal lo ha marcado profundamente, en la actualidad reside en su provincia natal. Apasionado de la música campesina y los grandes clásicos cubanos.

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