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Un masón llamado José Martí

Por el 21 marzo, 2013
Estatua de Jose Marti

Hace 105 años comenzaron a surgir evidencias muy creíbles de los vínculos de José Martí con la masonería, que presuntamente comenzaron en 1871, durante su estancia estudiantil en España, precisamente después de cumplir cárcel política en Cuba y de ser deportado hacia la metrópoli colonial.

A muchos cubanos de entonces esa información no les resultó confiable, pero a otros tantos les pareció que no era para nada extraña, ajena o imposible, sobre todo si analizamos objetivamente las grandes similitudes entre el perfil ético y vital de nuestro José Martí y el que rige a los masones. Además, en toda su infancia y adolescencia Martí estuvo en la órbita paradigmática de dos masones: su padre, Mariano Martí, y su profesor y guía Rafael María de Mendive.

Muchos investigadores se empeñaron desde entonces en llegar al fondo del asunto, pero no fue hasta una fecha reciente, en 2007, que emergieron las pruebas definitivas que avalaban su condición de Maestro Masón (que firmaba los documentos con el nombre simbólico de Anahuac, grado 30), perteneciente a la Logia Caballeros Cruzados No. 62, descubrimiento que debemos agradecer al doctor cienfueguero Samuel Sánchez Gálvez.

El masón debe ser hombre, ser buen hijo, buen padre, buen amigo, de buenas costumbres, con un alto sentido de la justicia, que crea en un Ser Supremo, y practique tres normas esenciales: “enseñar al ignorante, combatir al ambicioso y desenmascarar al hipócrita”. Los masones se caracterizan por su desinterés, altruismo y nobleza.

No puede olvidarse que la hermandad masónica estuvo estrechamente vinculada con las gestas emancipadoras en todo nuestro continente y que muchos de sus líderes pertenecieron a ella: George Washington, Simón Bolívar, Carlos Manuel de Céspedes, Antonio Maceo, así como O’Higgins, Sucre, San Martín, Lafayette, Santander, Duarte, Luperón y Betances entre otros muchos, destacamento emérito al que debemos sumar a José Martí.

El historiador cubano Emilio Roig de Leuchsenring resumió magistralmente este valioso proceso cuando dijo: “…la masonería cubana y universal se enorgullece de haber unido el nombre de Martí al de otros centenares de esclarecidos libertadores de pueblos que al amparo de las logias pudieron desenvolver mejor sus campañas y labores independentistas”.

Autor: Calixto Suárez Vázquez

Nacido en Morón, Ciego de Ávila, Cuba. Estudié en Escuela preparadores físicos, Licenciado en Cultura Física. El deporte ha sido mi pasión, pero también me gusta entablar nuevas amistades, conocer nuevos temas y debatirlos, libre pensador y opinólogo.

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