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El pintor Tomás Sánchez y sus paisajes soñados o reclamados

Por el 4 febrero, 2014
Tomás Sánchez con sus paisajes soñados o reclamados.
Tomás Sánchez con sus paisajes soñados o reclamados.

De los pintores contemporáneos cubanos, creo que el único que ha tenido un lenguaje artístico muy definido y una clara filosofía desde sus inicios ha sido Tomás Sánchez con sus paisajes soñados o reclamados. Siempre supo lo que quería, y hasta cierto punto, también cómo llegar a ese ambicionado término.

El pintor Tomás Sánchez con sólido oficio

Con una robusta y ecuménica formación pictórica, ha sabido abordar la naturaleza, presente de una u otra forma en sus obras, con respeto, veneración y exquisito cuidado.

Creo que la influencia de su mismo origen rural es patente, pero no para representarla con absoluta fidelidad, para reproducirla tal y como la podemos ver o encontrar; sus formidables paisajes serán siempre el fruto de una idealización, de un afán, de cómo debieran ser, de cómo deberíamos conservarlos y defenderlos.

No pocos consideran al pintor Tomás Sánchez como hiperrealista, pero yo no pienso igual; su tratamiento de la luz y de la óptica, que raya con el ilusionismo, sumado a la pincelada perfeccionista, a veces expresionista, en ocasiones puntillista, que denotan su desmesurado oficio, pueden crear esa errada impresión.

Eso sucede con esos cuadros panorámicos de intensa e inmaculada vegetación, con esos paisajes naturales que no existen físicamente, solo en su imaginación; pero igualmente estalla, en franca contraposición, en otra de sus temáticas, la de los agresivos y repudiados vertederos, esos que nos agobian, muy propios de la civilización caótica de nuestras urbes.

Los elementos o argumentos que he expuesto en esta reseña explican porqué Tomás Sánchez es hoy día uno de los pintores cubanos vivos mejor cotizados en el circuito mundial de arte. Ha llegado con calma, paciencia, con mucha labor y estudio, siguiendo sus pautas, sin hacer concesiones ni traicionar sus principios formales y estéticos, a ese éxito artístico y comercial que tantos pintores ambicionan pero que no todos pueden saborear.

Creo que nadie mejor que el propio Tomás para explicar el proceso:

Siempre supe que iba a ser pintor y que tendría éxito. Nunca corrí detrás los premios, los críticos, los curadores y menos detrás del mercado.

Muchas personas nacen con talento, pero no todas traen la determinación necesaria para desarrollarlo. Talento y determinación van de la mano. También creo en el karma. A algunos nos toca recoger la cosecha en esta vida y a otros no.

Autor: Roberto Viera Sánchez

Original de Matanzas, Cuba. Licenciado en Hotelería y Turismo. Desempeña funciones de guía y promotor turístico en Varadero. Aficionado al buceo y la fotografía submarina. Colabora como escritor para guías turísticas de Alemania, Canadá y España.

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