Quantcast

Santa Bárbara-Changó y San Lázaro-Babalú Ayé – los cubanos y la religión

Por el 4 diciembre, 2012
Fiesta de Santa Barbara

Diciembre nos trae dos fechas que no pasan indiferentes para el 85 % de la población cubana, que profesa alguna religión, aunque la mayor parte son considerados “creyentes espontáneos”, es decir, que creen pero no están vinculados a ninguna religión formal. Así, el 4 de diciembre le rendimos tributo, por su fortaleza y amor al padre celestial, a la Santa Bárbara católica, con misas en las iglesias, precisamente a esa Virgen que invocamos cuando nos enfrentamos a tragedias, fuertes tormentas, incendios devastadores, que nos abriga siempre con su manto rojo; o a la Changó sincrética, con iguales o superiores poderes, sobre todo guerreros, y lo hacemos en altares de santería, con toques de tambores, ofrendas frutales, dulces, etc. con lo que expresamos el debido respeto y gratitud.

Y el 17 de diciembre, cuando protagonizamos la mayor manifestación de religiosidad y fervor espontáneo que se registra en la Isla: una enorme y sagrada peregrinación para llegar al mágico Santuario dedicado por igual al San Lázaro católico, con atavíos suntuosos de color morado, y al sincrético Babalú Ayé, o Maferé Fun, o sencillamente a El Viejo, cubierto con rústicos sacos de yute, con sus piernas purulentas y sus dos fieles perros, por lo que es justamente llamado Santo de los Pobres y el Milagroso. Desde todo el país, y desde el exterior acuden los fieles de San Lázaro-Babalú Ayé. Muchos hacen caminando descalzos el recorrido de 17 kilómetros desde el centro de La Habana, con flores y velas; otros se arrastran, o cargan pesadas cruces, para retribuir con estas penosas purgas las recompensas cosechadas o aquellas por las que con mucha fe aguardan, de salud, vivienda, prosperidad, entre otras.

Celebraciones religiosas en Cuba

Ambas celebraciones se evocan desde las vísperas; así en la pequeña iglesia enclavada en El Rincón, varios miles de devotos se congregan a esperar las 12 de la noche para participar en la misa que a esa hora allí tiene lugar; pero desde los días previos las autoridades tienen que adoptar medidas especiales en los accesos para organizar en alguna medida el gran tráfico vehicular y de personas que la conmemoración genera.

Aunque las procesiones religiosas fueron prohibidas por el estado hasta fechas muy recientes, estas peregrinaciones verdaderamente populares a El Rincón, para pedirle a San Lázaro, o para pagar la promesa, contra viento y marea, con participación mayor o menor, se mantuvieron. En los años 80 del pasado siglo acudían ante este venerado santo, entre los días 16 y 17 de diciembre alrededor de cien mil personas.

Soy de los que piensa que este año, con las decenas de miles de cubanos que perdieron sus humildes viviendas por el cruel impacto del huracán Sandy en la región oriental del país, y con la perspectiva de emigrar que encierra la reforma migratoria que entrará en vigor el 14 de enero del 2013, el número de peregrinos que acudirá ante San Lázaro romperá fácilmente cualquier récord anterior: sencillamente el país y los que en él vivimos estamos necesitados de muchos y colosales milagros.

Autor: Roberto Viera Sánchez

Original de Matanzas, Cuba. Licenciado en Hotelería y Turismo. Desempeña funciones de guía y promotor turístico en Varadero. Aficionado al buceo y la fotografía submarina. Colabora como escritor para guías turísticas de Alemania, Canadá y España.

Deja un comentario