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El boxeo cubano no escapa de la crisis

Por el 16 octubre, 2013
El boxeo cubano está en crisis.
El boxeo cubano está en crisis.

Es un problema nacional, que afecta todas las esferas y ámbitos de la sociedad cubana; todos los deportes igualmente están dañados, pero en particular el boxeo cubano, sumido diría yo en una grave crisis.

Más de 100 años de tradición boxística en Cuba

Hablamos de un deporte que comenzó a practicarse en Cuba en los primeros años del pasado siglo, y que de inmediato empezó a producir campeones ya fueran amateur o profesionales por igual.

Solo en el sector aficionado los pugilistas cubanos acumulan 116 medallas en los campeonatos mundiales y 67 en Olimpiadas; según declaraciones muy autorizadas de Wu Ching-Kuo, el actual presidente de la Asociación Internacional de Boxeo Amateur (AIBA), los boxeadores cubanos han siempre estado en la cima del deporte insular.

La crisis de esta actividad del músculo se manifiesta de muchas formas, pero sobre todo en los pobres resultados que alcanzan nuestros gladiadores en eventos internacionales en los últimos años, y por la constante deserción de los principales púgiles cubanos en años recientes para saltar al boxeo profesional.

Hasta el tricampeón olímpico de boxeo cubano amateur Félix Savón, que no se distingue precisamente por sus luces, reconoció en una entrevista que a los jóvenes boxeadores cubanos los veo por ejemplo un poco regados en su boxeo a la hora de enfrentar a un rival, aunque añadió igualmente que talento tienen para regresar al primer nivel mundial.

A qué punto pudo haber llegado la crisis que el gobierno cubano, el mismo que eliminó el deporte profesional o rentado en 1961, ahora acepta que 20 de sus mejores púgiles (entre ellos varios campeones panamericanos, mundiales y olímpicos) participen en la Serie Mundial de esta disciplina, que auspicia la AIBA, es decir en un torneo semiprofesional por equipos, que se celebrará en noviembre, y lo harán percibiendo un salario mensual entre 1,000 y 3,000 dólares estadounidenses, más un premio de entre 500 y 2,000 dólares.

¿No temen las autoridades cubanas que sus luchadores sean reclutados por mercaderes y traficantes para conducirlos por el mal camino del profesionalismo?

Todo parece indicar que la crisis patente de este sistema económico social le abrió finalmente los ojos y las entendederas a sus capitostes, y ahora están tratando de conceder al menos parte de la estimulación que necesita cada uno de los atletas cubanos de alto rendimiento en todos los deportes.

Pero a mi juicio lo han hecho de forma tardía, cuando el daño es irreversible. Ahora todos en la Isla estamos esperando, ya muy incómodos, que tengan idéntico tratamiento para todos los cubanos en general.

Autor: Calixto Suárez Vázquez

Nacido en Morón, Ciego de Ávila, Cuba. Estudié en Escuela preparadores físicos, Licenciado en Cultura Física. El deporte ha sido mi pasión, pero también me gusta entablar nuevas amistades, conocer nuevos temas y debatirlos, libre pensador y opinólogo.

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