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De exportadores a importadores de café

Por el 31 mayo, 2014
Recogida de café en el oriente cubano.
Recogida de café en el oriente cubano.

Quiero complementar el artículo del colega Eugenio Flores Cid titulado Blancos, mulatos y negros tomamos café, profundizando en los agudos males que han provocado la decadencia de este importante cultivo y que han determinado que Cuba pase de ser una nación exportadora a importadora de café.

Las carencias e ineficiencias afloran en la industria del café

Según informa el diario Granma (órgano oficial del Partido Comunista de Cuba) en la provincia de Santiago de Cuba, un territorio que es decisivo en los volúmenes productivos del país, se habían frustrado 39 operaciones de sustracción de café, en las que habían sido ocupadas casi 12 toneladas de grano, que estaban destinadas, a lo que el reportero llama eufemísticamente la comercialización ilícita.

Lo que no dice el órgano oficialista es cuántas toneladas sí salieron de las montañas y sí llegaron a nutrir el mercado negro, por lo que disminuyen las cifras que el estado puede acopiar. Y para que vean las mentiras y contradicciones de la información en medios gubernamentales, puede directamente comparar lo que mencionaban en este artículo sobre la cosecha del Café publicado por el diario Juventud Rebelde en el 2010.

Pero este no es el pollo del arroz con pollo como decimos en Cuba. Los males son de otra índole, fundamentalmente de política productiva.

En 1959 los cafetaleros cubanos lograban volúmenes anuales de 60,000 toneladas del grano; en el 2012 apenas se alcanzaron las 4 mil toneladas, una cifra tan escasa que la señala como la peor cosecha en más de 100 años.

Las causas de este deterioro pronunciado son muchas: en primer lugar el dinero que reciben los productores por los resultados de la cosecha no constituye un estímulo válido, pues no paga todo el trabajo y los cuidados especiales que requieren este tipo de cultivo; las Unidades Básicas de Producción Cooperativa (UBPC), que pertenecen al estado y que tanto peso tienen en los volúmenes de producción no aplican las nuevas tecnologías, descuidan la poda de los cafetos, no practican la resiembra, no dan la adecuada atención a sus trabajadores, y tampoco renuevan las plantaciones.

Por supuesto debo mencionar otros problemas que son muy comunes en toda la economía cubana, como las indisciplinas administrativas, comerciales y laborales que también han contribuido a la ruina a este rubro que otrora fuera un pilar de las exportaciones cubanas en la década del 40 del pasado siglo.

No pocos expertos señalan que nunca el estado, cuando todavía exportaba nuestro magnífico café arábigo asignó recursos en divisas convertibles que pudieran reanimar y actualizar tecnológicamente un sector que se ha quedado muy rezagado.

El café, el bien llamado oro negro, seguirá floreciendo, pero en el mercado también negro, por lo que nuestro esquilmado e ineficiente estado tendrá que seguir importando, para dolor de los cubanos y de nuestros bolsillos, ese aromático grano.

Autor: Carlos Novás Piedra

Original de Marianao, Ciudad de La Habana, Cuba. Licenciado en Ciencia de la Información. Estuvo vinculado al área científica y técnica en 10 años de su carrera, pero actualmente escribe y colabora como columnista para sitios web en temas de Política, Filosofía, Economía, Sociología y Jazz.

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