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Cuba a la espera del próximo espectáculo estatal

Por el 13 octubre, 2013
Oficiales del Ministerior del Interior de Cuba deteniendo a disidentes.
Oficiales del Ministerior del Interior de Cuba deteniendo a disidentes.

El gobierno de la Isla tiene tantas campañas, batallas y contiendas épicas en marcha, que todos estamos a la espera del próximo espectáculo estatal, que seguramente tratará de intimidarnos, o al menos aplacarnos, porque el ambiente popular está caldeado.

Show estatal, un recurso más que manido

El gobierno conoce muy bien este estado de cosas; y a lo largo de este medio siglo no pocas veces aprovechó la crítica coyuntura para montar un show, una distracción que entretenga, desvirtúe y distraiga al pueblo, arman su propio espectáculo estatal y lo dirigen como expertos.

Quizás el ejemplo más representativo sea la famosa Causa # 1 de 1989, contra el General de División Arnaldo Ochoa Sánchez y otros oficiales, que comenzó un 12 de junio y concluyó un mes después, y que como una interminable telenovela tuvo su continuación con la Causa # 2, en la que aparecía como encartado otro General, José Abrantes y varios altos funcionarios del Ministerio del Interior, con lo que se remató el circo de ese año.

La mayoría espera que el show tenga como centro la lucha contra la corrupción, pero bien pudiera ser igualmente contra las indisciplinas sociales; puede tener como protagonista a un exitoso empresario extranjero que haya cometido un delito de cuello blanco, o a un sencillo traficante del mercado negro de los tantos que proliferan por todas partes.

Bien sea unos u otros, veremos acusados arrepentidos, colaborando totalmente con el proceso investigativo y con los acusadores, casi convertido en repulsivos informantes, revelando todos los entresijos de las ilegales operaciones ilegales en las que estuvieron involucrados, o que conocieron, y denunciando con iniquidad a otras muchas personas.

Aunque lo cierto es que este no parece ser el estilo del General Presidente, pues está celebrando los juicios por graves delitos económicos a puerta cerrada, sin divulgación pública de detalles y resultados.

Así sucedió con el juicio contra el empresario canadiense de origen armenio, Sarkis Yacoubian dueño de la entidad Tri-Star Caribbean, firma suministradora de equipos pesados, vehículos y otros suministros a empresas cubanas del transporte, la construcción y el níquel, por citar un caso.

Pero siempre trascienden, se filtran las sentencias de esos procesos, posiblemente con la anuencia gubernamental, para así matar varios pájaros con solo un disparo: intimidar y estremecer a los miles de funcionarios cubanos que cometen delitos, a los cientos de miles que incursionan diariamente en la economía sumergida en todo el país, y de paso disciplinar al resto de la población, que de una forma u otra comete ilegalidades, y validarse públicamente como verdaderos paladines, que combatirán a sangre y fuego la corrupción, al decir del General Presidente Castro II.

Pero francamente no creo que puedan alcanzar todos esos objetivos.

Autor: Carlos Novás Piedra

Original de Marianao, Ciudad de La Habana, Cuba. Licenciado en Ciencia de la Información. Estuvo vinculado al área científica y técnica en 10 años de su carrera, pero actualmente escribe y colabora como columnista para sitios web en temas de Política, Filosofía, Economía, Sociología y Jazz.

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