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Dicharachos cubanos que no requieren traducción

Por el 14 febrero, 2014
Dicharachos cubanos que no requieren traducción
Dicharachos cubanos que no requieren traducción

Como cualquier pueblo del mundo, los que nacimos en esta Isla tenemos una serie abundante de dicharachos típicos que no requieren traducción, pues los aprendemos desde muy niños y los empleamos toda la vida para comunicarnos entre nosotros.

Nos vienen de la herencia andaluza

Es lo que afirman los estudiosos, pero creo que nos llegan por el legado de todos los españoles en general y también de los africanos, aunque son los andaluces los que más fama tienen de dicharacheros.

La lista de dicharachos cubanos es interminable, entre otras cosas porque todos los días aparecen otros nuevos que enriquecen nuestro repertorio verbal, ese que utilizamos eficazmente entre nosotros en cualquier parte del mundo donde vivamos, es parte de nuestro folklore y doble sentido.

Recopilarlos todos sería una labor vasta, dada la gran cantidad de ellos que forman parte de nuestro vocabulario. Pero les referiré unos cuantos para ilustrar este comentario, expresando su significado pensando en los lectores que no sean cubanos.

  • Le chupa el rabo a la jutía (al bebedor consuetudinario)
  • A mi plin (no me intimida, no me importa)
  • Hay un run-run (hay comentarios)
  • Está en la fuácata (no tiene ni un centavo)
  • Lo sabe hasta el pipisigayo (de conocimiento popular)
  • Sioooo (mandar a hacer silencio, a callar)
  • Es un marrullero (es un tramposo)
  • Tiene un jipío (tos, asma bronquial)
  • Está hecho un esqueleto rumbero (persona sumamente delgada)
  • Tiene un empacho (problemas digestivos serios)
  • Se está comiendo un cable (está pasando muchas dificultades)
  • Chapea bajito (habla con discreción y cuidado).

Hay muchos más, por ejemplo:

  • Cagaíto al padre (idéntico al progenitor)
  • Un paquetero (un mentiroso)
  • Es un zocotroco (duro de entendederas, bruto)
  • Le dio una sirimba (tuvo un ataque epiléptico o descompensación de salud)
  • Es más viejo que andar a pie (antiquísimo)
  • Está cayendo un chin-chin (llovizna fina)
  • Es un guataca (un adulón)
  • Le está dando a la sinhueso (hablando mucho)
  • Está matungo (enfermo)
  • No me da ni frío ni calor (no me mete miedo, me es indiferente)
  • Se formó un salpafuera (se armó una bronca, una pelea)
  • Dando tremenda muela (conversando extensamente)
  • Le falta un tornillo (está medio loco, desequilibrado)
  • Le sonó un sopapo (le propinó un puñetazo, un golpe)
  • Sabe más que las bibijaguas (una persona sabia, inteligente)
  • No sabe ni pitochi (no sabe nada)
  • Voló como Matías Pérez (desapareció sin dejar rastros)
  • Con todos los hierros (con todos los elementos necesarios).

Si aún quiere divertirse y aprender más de estos dicharachos, visite el blog Cubaperdida.

Autor: Gonzalo Santarosa Silva

Nacido en La Palma, Pinar del Río, Cuba. Estudió arquitectura y urbanismo en la Universidad de La Habana. Se ha desempeñado como urbanista en su localidad, y a pesar que ha vivido en el extranjero, su terruño natal lo ha marcado profundamente, en la actualidad reside en su provincia natal. Apasionado de la música campesina y los grandes clásicos cubanos.

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