Quantcast

Los jóvenes y los negocios estaticulares

Por el 5 enero, 2014
Jovenes cubanos y el invento del negocio estaticular
Jovenes cubanos y el invento del negocio estaticular

En la última sesión del 2013 de la Asamblea Nacional del Poder Popular, uno de los temas que debatió la Comisión de Atención a la Juventud, la niñez y la Igualdad de derechos de la mujer fue el de la inclinación de los jóvenes a la hora de preferir un empleo, pero no mencionaron para nada los negocios estaticulares.

Resultados de encuestas que no reflejan la realidad

El diario oficialista Granma reseñó que el Centro de Estudios de la Juventud presentó a los diputados los resultados parciales de una investigación que arroja que la aspiración de la mayoría de los jóvenes encuestados quiere convertirse en trabajadores estatales.

Lo que esta encuesta seguramente no arroja es que los integrantes de ese dinámico sector de la población, quisieran laborar específicamente en los negocios estaticulares, un término que gramaticalmente no existe pero que en Cuba todos conocemos; vaya que es una forma muy cubana de decir semi-estatal y semi-privada.

En la Isla tenemos muchos empresas o negocios que son estaticulares, y les explico. Son establecimientos que legalmente son propiedad del estado cubano, pero que en la práctica son desatendidos y desabastecidos por su propietario oficial.

Los empleados y administradores entonces, como el dueño no se ocupa, preocupa ni fiscaliza, para mantenerse produciendo o prestando servicios asumen la compra y el traslado de algunas materias primas necesarias, la reparación de equipos, la limpieza y el embellecimiento de locales, entre otros muchos rubros.

Por ejemplo, una panadería; sí, el estado suministra la harina de trigo y la sal pero no la levadura, y el aceite es insuficiente. Los que allí trabajan entonces adquieren los elementos deficitarios, producen el pan y lo venden a la población, por supuesto recuperando lo que gastaron y obteniendo una ganancia que se distribuye entre ellos.

En las cafeterías y restaurantes estatales sucede lo mismo, y en muchos lugares igualmente sus trabajadores suplen, aportan, sustituyendo en gran medida el papel del estado, por lo que se sienten con derecho a percibir monetariamente en la misma medida que lo que ellos proporcionan.

Los que laboran en negocios estaticulares obtienen ingresos muy superiores al de los restantes trabajadores estatales, condición que incluye garantías de protección al empleado, e inclusive superior en monto monetario al de otros que laboran en negocios privados, en el llamado sector no estatal de la economía.

Autor: Carlos Novás Piedra

Original de Marianao, Ciudad de La Habana, Cuba. Licenciado en Ciencia de la Información. Estuvo vinculado al área científica y técnica en 10 años de su carrera, pero actualmente escribe y colabora como columnista para sitios web en temas de Política, Filosofía, Economía, Sociología y Jazz.

Deja un comentario