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Sin gas licuado en Cuba

Por el 31 marzo, 2014
Venta de gas licuado es liberada pero de manera controlada en Cuba.
Venta de gas licuado es liberada pero de manera controlada en Cuba.

No quiere reconocer el gobierno de Raúl Castro que la famosa Revolución Energética de su hermano no dio los resultados proclamados; que la patraña de que podríamos cocinar nuestros alimentos con electricidad, con equipos ahorradores de energía, también colapsó; que no necesitaríamos más de los combustible fósiles altamente contaminantes, pero lo cierto es que en Cuba estamos, como dicen los españoles, quedándonos sin gas.

Venta liberada pero “controlada” de gas licuado ¿a qué precio?

Por esas razones, y seguramente porque no encontró alguna nación interesada en comprar el gas que producen los pozos cubanos, que según afirman los expertos no es de primera calidad, desde diciembre del 2013 la élite gobernante aprobó la venta liberada de gas licuado a los habitantes de las dos principales ciudades, La Habana y Santiago de Cuba.

Siempre me llamó la atención que no se requiriera para adquirirlo de ninguna de las extravagantes formalidades que nos han impuesto en más de medio siglo, sobre todo ese de tener ya un contrato formalizado con las Empresas de Gas Licuado respectivas.

Los nuevos clientes lo que sí tienen, porque las autoridades suponen que estos carecen del cilindro, balita o calabacita como le decimos acá, es que arrendar ese contenedor para el combustible: el costo de este alquiler es de $ 500.00 pesos cubanos, o lo que es lo mismo, el equivalente de $ 20.00 pesos convertibles (CUC).

Pero la cosa no termina ahí: el gas líquido que usted consumirá tiene un costo aparte, de $ 130.00 pesos cubanos, algo más de $ 5.00 CUC.

Es decir que una familia, que debería cocinar con cualquiera de esos fabulosos equipos que compraron cuando le fueron entregados durante la Revolución Energética, pero como muchos de ellos están ya descompuestos y sin posibilidades de reparación por falta de piezas y elementos de repuesto, tendrán que recurrir entonces al método de cocción con gas, pagando estos precios desorbitantes.

Y como es un cilindro pequeño ¿qué tiempo le durará el gas entonces a un núcleo familiar?

La cifra de personas que en La Habana han optado por este abusivo sistema es más que revelador: en dos meses apenas son 1,060 los nuevos clientes habaneros, en una población cercana a los 3 millones de habitantes, muchos de los cuales carecen de servicio del llamado gas manufacturado o de la calle.

¿Qué es lo que no tiene la mayoría? Sencillamente el monto de dinero necesario, que es muy superior al salario medio, de un poco más de 400 pesos cubanos mensuales que las cifras oficiales señalan, aunque muchos dudan de la seriedad de este número.

En pocas palabras, estamos ante una nueva estafa del estado revolucionario y socialista que sigue colmando la paciencia de la población, que estamos quedándonos sin gas, no sin el fluido inflamable, sino muy cansados, saturados y encolerizados con este y con tantísimos más abusos.

Autor: Calixto Suárez Vázquez

Nacido en Morón, Ciego de Ávila, Cuba. Estudié en Escuela preparadores físicos, Licenciado en Cultura Física. El deporte ha sido mi pasión, pero también me gusta entablar nuevas amistades, conocer nuevos temas y debatirlos, libre pensador y opinólogo.

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