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Últimos casos de sarampión ideológico

Por el 6 junio, 2014
Guillermo Rodríguez Rivera y el argentino Atilio Borón.
Guillermo Rodríguez Rivera y el argentino Atilio Borón.

Francamente pensé que ya habíamos erradicado en Cuba el sarampión ideológico, un mal infeccioso sumamente generalizado en la Isla, sobre todo en las décadas del 60 y 70 del pasado siglo, pero los recientes ataques a Leonardo Padura nos demuestran que estamos en presencia de sus últimos casos.

Altamente afiebrados el cubano Guillermo Rodríguez Rivera y el argentino Atilio Borón

Los ataques de estos dos pacientes contra el premiado escritor cubano Leonardo Padura son inexplicables e injustificados, pero obviamente están determinados por un claro partidismo a ultranza, además totalmente trasnochado.

Se nos revelan ambos como esos combatientes verticales, “asarampionados”, muy abundantes en esas décadas, por fortuna superadas: siguen sin aceptar cualquier opinión que discrepe de las suyas, que son las únicas ciertas y absolutas.

Yo quisiera que estos dos pacientes escucharan hoy lo que las personas expresan, ya a voz en cuello y sin temor alguna, en una parada de ómnibus en La Habana o en cualquier punto de la geografía nacional: ¿se infartarían o le saldrían al paso como los buenos combatientes que siguen demostrando que son?

Por supuesto, las reacciones solidarias con el impugnado Padura no se hicieron esperar, y dos destacados intelectuales cubanos saltaron al ruedo para enfrentar a este par de desfasados combatientes: el director cinematográfico Juan Carlos Tabío, y el guionista Arturo Arango.

En el comentario Leonardo Padura y el pulso de la realidad nacional yo evidenciaba una realidad incontrastable: que este periodista y escritor piensa con cabeza propia, tiene criterios bien concebidos y los ha expresado, históricamente, con valentía y determinación. Y lo ha hecho en Cuba y en los muchos países que ha visitado.

¿Por qué ahora esa reacción virulenta, atemporal, irrespetuosa por demás de estos combatientes, profundamente enfermos y contaminados, específicamente con una de las cepas más virulentas de esta infección, llamada de los 60?

Además, es llamativo que ninguno de los voceros actuales de la gerontocracia cubana, que en ocasiones todavía tienen algún destello de combatividad se atrevió a atacar a Padura por la entrevista que concediera al rotativo bonaerense La Nación, que por demás, por supuesto, no fue replicada en los medios cubanos.

Quizás fue un insano afán de protagonismo el que motivó a estos dos intelectuales a emprender esta infructuosa arremetida contra Leonardo Padura; a ellos les recomiendo que se atiendan cuanto antes, que se pongan en manos de los facultativos que puedan curarlos de esa infección que se extingue, por suerte.

Autor: Roberto Viera Sánchez

Original de Matanzas, Cuba. Licenciado en Hotelería y Turismo. Desempeña funciones de guía y promotor turístico en Varadero. Aficionado al buceo y la fotografía submarina. Colabora como escritor para guías turísticas de Alemania, Canadá y España.

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