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Vertederos para las quejas y opiniones populares

Por el 10 septiembre, 2013
Las quejas y opiniones de los cubanos en los medios oficiales.
Las quejas y opiniones de los cubanos en los medios oficiales.

Las secciones que se han abierto en medios de prensa de alcance nacional y provincial son espacios ficticios para que los cubanos puedan opinar, lamentarse y reclamar, pero en la práctica son basureros, comprobados vertederos para las quejas y opiniones populares.

Quienes deben responder a las opiniones populares no lo hacen

Los periódicos Granma y Juventud Rebelde, así como el semanario Trabajadores o bien habilitaron secciones para este fin, o sencillamente las relanzaron; diversas emisoras radiales también incluyeron en su programación espacios con este perfil.

Los cubanos, deseosos y muy necesitados de hacerse escuchar comenzaron a utilizarlos de inmediato, pensando, un poco ingenuamente, que los reclamos y criterios serían tenidos en cuenta por los decidores estatales y partidistas.

Como diría un ex artillero amigo mío, el barrage de fuego ha sido intenso, sistemático, y no ha quedado un tema o un mal de importancia nacional o local sin tocar, sin denunciar o cuestionar… ¿y qué pasó?… pues como decía un dicho popular cubano en los años 50: nada de nada, monada.

Uno de los periodistas más acreditados en esta materia, José Alejandro Rodríguez, de Juventud Rebelde, que atiende la sección Acuse de Recibo, periódicamente hace un balance de lo publicado y lo replicado, y él siempre se queja a su vez del bajo índice de respuestas institucionales, de su falta de profundidad y dice más, los argumentos administrativos prueban ocultamiento de información.

Si el periódico Granma, órgano oficial del Partido Comunista de Cuba, se atreviera a publicar las estadísticas de su sección Cartas a la Dirección, sencillamente los números arrojarían un estado mucho más catastrófico que el alcanzado por Juventud Rebelde.

Nada, amigo lector, que en esta gran puesta en escena que es el llamado proceso de actualización del modelo económico cubano y abriendo estos ambientes para la supuesta participación democrática, los gobernantes lo que buscan es la catarsis ciudadana, masiva, la expulsión espontánea o provocada de ideas nocivas, tóxicas, lo que ellos piensan que traerá un seguro efecto purificador, apaciguador de los ánimos populares.

Sencillamente, estos vertederos para las quejas y opiniones populares le muestran a los gobernantes un creciente y cada vez más generalizado descontento público. Pero ojo, estas secciones forman parte de una gran operación demagógica de manipulación de los estados de opinión; con ella el menor de los Castro y sus enquistados seguidores piensan que podrán ganar, al menos, algo que se les acabó hace rato: tiempo.

Autor: Carlos Novás Piedra

Original de Marianao, Ciudad de La Habana, Cuba. Licenciado en Ciencia de la Información. Estuvo vinculado al área científica y técnica en 10 años de su carrera, pero actualmente escribe y colabora como columnista para sitios web en temas de Política, Filosofía, Economía, Sociología y Jazz.

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