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Relaciones Cuba y Estados Unidos: ha caído solo 1 ladrillo.

Por el 23 diciembre, 2014
Tras el anuncio del restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre Cuba y Estados Unidos, los cubanos nos mantenemos escépticos, pues los problemas principales que debieran conversarse internamente, no se han resuelto y no se han planteado por ninguno de los dos gobiernos.
Tras el anuncio del restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre Cuba y Estados Unidos, los cubanos nos mantenemos escépticos, pues los problemas principales que debieran conversarse internamente, no se han resuelto y no se han planteado por ninguno de los dos gobiernos.

Los recientes anuncios entre la Casa Blanca y la Plaza de la Revolución, nos ha tomado por sorpresa, un suceso inesperado, sorpresivo, impactante. Para todo cubano, esto tiene muchas aristas e implicancias, y a pesar de los años que llevamos esperando una acción que destrabe las relaciones actuales, lo acontecido no ha sido lo tan añoradamente esperado.

¿Queremos los cubanos que se levante el bloqueo y las relaciones entre Cuba y Estados Unidos se normalicen?

Si la pregunta está realizada a los cubanos de dentro de la Isla, seguramente la mayoría diremos que sí, ¡por supuesto! Para otros miles de compatriotas en el exilio, seguramente también. Pero también hay gran porcentaje dentro y fuera que no contarán con una entusiasta aprobación.

La situación no es fácil de entender, el porqué de una división tan grande cuando se supone que todos buscamos un mismo fin está enredada entre argumentos económicos, sociales pero sobre todo políticos.

Me gustaría intentar “simplificar” una respuesta a esta disyuntiva, sin ser un experto, solo como un simple ciudadano de este país. Para esto, comienzo con un breve análisis de las palabras pronunciadas por Raúl Castro en su momento de la locución nacional, destacando en color rojo los aspectos llamativos a analizar:

Desde mi elección como Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, he reiterado en múltiples ocasiones nuestra disposición a sostener con el gobierno de los Estados Unidos un diálogo respetuoso, basado en la igualdad soberana, para tratar los más diversos temas de forma recíproca, sin menoscabo a la independencia nacional y la autodeterminación de nuestro pueblo.

Elección como Presidente: Mientras exista en Cuba un partido y gobierno único, gobernado exclusivamente por derecho de sangre, no es posible pensar que tendremos cambios reales. En Cuba nadie del pueblo eligió a ninguno de los dos dictadores como “presidente”. Fidel Castro llegó al poder como es conocido, a través de una revolución popular, movimiento que no fue exclusivo de él, fue una idea y una acción necesaria en aquellos años, pero apoyada y llevada a cabo por miles de ciudadanos en toda la isla. También es conocido de su traición a esos otros luchadores, cuando dentro de sus estrategias para afianzarse en el poder orquestó el show de renunciar a su cargo de Primer Ministro 47 días después del triunfo, haciendo dimitir al entonces presidente Manuel Urrutia, y luego cuando eliminó las elecciones democráticas para instaurar un sistema donde solo es elegido directamente por una muy selecta e ideológicamente pura casta del aparato gubernamental. Tras su renuncia por motivos de salud en el 2008, la transferencia de poder pasó directamente a su hermano, el General Raúl Castro.

 Diálogo con el gobierno de EE.UU.: Absolutamente cínico e hipócrita decir esto, porque en los 56 años del embargo (bloqueo en Cuba), han ocurrido intentos por mejorar las relaciones Cuba y estados Unidos para aliviar las dificultades económicas que hemos padecido, por distintas situaciones acontecidas (siempre se congelaron, se trabaron y se agravaron), pero ha sido otro espectáculo de la falsa voluntad por entenderse. Lo que realmente jode, es que se llenan la boca alardeando que pueden tocar cualquier tema con los norteamericanos y son incapaces y temerosos de abrir una mesa de diálogo con los disidentes cubanos, con los de adentro, con los que verdaderamente deberían escuchar y llegar a un entendimiento. Se apegan más con esto a sus intereses de poder, principalmente económicos y no los que hay que tratar. No puede existir una pizca de confianza o esperanza el pensar que ahora va a ser diferente, porque la oposición interna sigue ignorada.

Autodeterminación del pueblo: ¿A qué? ¿A perpetuar el sistema autoritario? ¿A asegurar el poder a más generaciones de Castros? ¿Cuál ha sido la consulta popular libre, donde se recojan las firmas y cómputos que acrediten un resultado? Sencillamente la prepotencia de hablar por todos como hecho sonante y constante, pensar y actuar por todos es una muestra más del totalitarismo reinante, está en sus genes, inconscientemente no pueden referirse a otro estatus porque sencillamente nunca le han permitido al pueblo expresarse libremente, menos en unas urnas.

Pudo haber sido el derrumbe del muro Latinoamericano, pero ha caído solo 1 ladrillo.

Ahora que ya han pasado unos días de la noticia, y que las aguas se han calmado un poco, se puede ver con más claridad lo que se avecina. Habrán rondas y rondas de conversaciones, el presidente Obama ya ha dado autorizaciones en algunos aspectos, que en realidad beneficiarán más directamente a los ciudadanos del país del norte que a nosotros, y bien por ellos, porque no podemos exigir desde aquí nuestras libertades cuando la contraparte ha estado también despojando a sus ciudadanos de otras tantas.

Más allá de esperar la apertura y el espacio pluralista y democrático añorado por años, pienso que al menos en unos cuantos años más, veremos algunos acuerdos comerciales sin las restricciones que existen ahora, es el beneficio directo e inmediato. El problema principal sigue, está enraizado, y hasta que no se elimine completamente, no podemos ilusionarnos con más.

Que se acabe el embargo, será el arma de doble filo para este gobierno, porque en este país no hay problema que no sea achacado y justificado con el “bloqueo comercial, financiero y económico implantado” desde 1961. Si de la noche a la mañana esto terminase, “se supone” que el no haber alimentos y escasez de productos de primera necesidad ya no será porque el bloqueo impide el comercio, o que tener una antena parabólica sea motivos de “diversionismo ideológico”, o que el acceso a Internet no sea un problema de un cable con poco ancho de banda o traídos desde “países amigos” y accedamos libremente a todos los contenidos de este mundo interconectado y globalizado, o que expresar una idea contraria a la oficialista sea motivo de cárcel, por mencionar solo unos ejemplos.

Del lobo un pelo, es un dicho popular, y seguramente de tener y alcanzar cosas como las que ahora no es posible será la mejor práctica de que hasta ahora el capricho del gobernante palpable había sido la piedra en el camino, y que logremos aunque sea así de a poco, retomar las libertades robadas, los derechos aplastados, que como pueblo seamos capaces de despertar y accionar por el cambio verdadero.

Autor: Carlos Novás Piedra

Original de Marianao, Ciudad de La Habana, Cuba. Licenciado en Ciencia de la Información. Estuvo vinculado al área científica y técnica en 10 años de su carrera, pero actualmente escribe y colabora como columnista para sitios web en temas de Política, Filosofía, Economía, Sociología y Jazz.

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