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Zoé Valdés: disidente u oposición controlada

Por el 27 agosto, 2014
Zoé Valdés con la Gran Medalla de Vermeil de París, dedicada a la disidencia cubana.
Zoé Valdés con la Gran Medalla de Vermeil de París, dedicada a la disidencia cubana.

Cuando era evidente que el llamado socialismo real en Europa se venía abajo, con años de anticipación, algunos partidos comunistas gobernantes del continente pasaron a las “filas enemigas” elementos humanos bajo su mando, y esa lección la aprendieron bien los jerarcas cubanos, que hoy por hoy disponen de una oposición controlada.

La lista de elementos sembrados en la oposición es larga

En comentarios anteriores he expuesto mis criterios sobre dos “figuras” de la llamada oposición interna, Marta Beatriz Roque y Vladimiro Roca Antúnez, pero como la lista es extensa, seguiré mencionando nombres y argumentando sobre ellos. No es que tenga algún interés personal (y menos político o gubernamental) en contra de disentir ni de estas personas que son las más reconocidas en el grupo de disidencia cubana, reconozco que estar en Cuba y hacerlo requiere valor, y abogo por ese derecho tan universal de poder expresarse libremente y respetar las posiciones y puntos de vista de los que opinan y piensan distinto, pero me enfoco en las figuras principales que han alcanzado renombre nacional e internacional para los lectores que buscan una información alternativa desde la Isla.

Zoé Valdés

Todos los que la conocimos en Cuba sabíamos que cuando conversábamos con ella, lo estábamos haciendo con alguien afiliada a la izquierda radical, muy afín al partido comunista, y muy cercana (demasiado) a los órganos de seguridad.

Y qué cantidad de méritos oficiales habrá acumulado Zoé que con apenas 25 años de edad ya fungía como funcionaria de la Delegación de Cuba ante la Unesco en París, y de la Oficina Cultural de la Misión de Cuba en esa misma ciudad.

Pues a decir verdad méritos literarios o intelectuales relevantes y reconocidos entonces no tenía Zoé Valdés que fueran comparables a los que acumulaban personas que la precedieron o sucedieron en funciones similares en París; hablo de Alejo Carpentier, Alfredo Guevara, Raúl Roa, y Soledad Cruz, entre otros.

Por si no lo sabe, París es una de las plazas diplomáticas, ideológicas y de inteligencia más fuertes y selectas que tiene Cuba en el exterior, por lo que el personal que allí laborará es rigurosamente filtrado, escogido y aleccionado.

Otro elemento de análisis: al cumplir su misión en la Ciudad Luz fue nombrada y ejerció durante cuatro años como subdirectora de la revista Cine cubano, un cargo reservado a personas que tienen una demostrada fidelidad al régimen.

No opinaré sobre su extensa obra literaria, la que fundamentalmente produjo en el exterior después de su “deserción”, casualmente también en París, durante 1995. Solo decirles que una gran parte de esa narrativa, por supuesto está relacionada a la temática literaria Cuba, que tanto vende, que tantas ganancias produce a los escritores y editoriales.

Después de leer esta breve reseña biográfica de Zoé Valdés, ¿cuáles son sus hechos de armas para formar parte de la oposición o disidencia cubana?

En mi modesta opinión, Zoé es una pieza más de esa supuesta disidencia que meticulosamente, con personal de su confianza, han estructurado los hermanos Castro, una oposición controlada por ellos al detalle y en todo momento.

Autor: Carlos Novás Piedra

Original de Marianao, Ciudad de La Habana, Cuba. Licenciado en Ciencia de la Información. Estuvo vinculado al área científica y técnica en 10 años de su carrera, pero actualmente escribe y colabora como columnista para sitios web en temas de Política, Filosofía, Economía, Sociología y Jazz.

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