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Las alarmantes tribulaciones de nuestra flora y fauna

Por el 10 febrero, 2015
La tala indiscriminada de árboles por parte de empresas forestales e ilegales contratados.
La tala indiscriminada de árboles por parte de empresas forestales e ilegales contratados.

Las crecientes y generalizadas indisciplinas de todo tipo en que incurre el mismo estado, sumadas a las que cometen los ciudadanos comunes ya resultan alarmantes y peligrosas para la existencia de nuestra flora y fauna. Muchas son las entidades gubernamentales que supuestamente tienen que velar por la preservación y protección de nuestra flora y fauna, pero como dice el refrán, muchas manos en un plato…

Falta de control, indisciplinas y las nuevas formas de gestión económica

Pues algo así está ocurriendo en un tema tan sensible para el país y para la humanidad: deben protegernos el Ministerio de Ciencia Tecnología y Medio Ambiente (CITMA), las Direcciones de Inspección y Supervisión (DIS), la rama pesquera del Ministerio de la Alimentación, el Departamento de Gestión de la Protección de los Recursos Naturales de la Jefatura del Cuerpo de Guardabosques y el Ministerio de Agricultura entre otros organismos.

Pero la vida y la experiencia, al menos en Cuba, nos dice y lo ha demostrado, que cuando hay tantos responsables de una tarea, pues en la práctica no hay ninguno que la cumpla adecuadamente.

Estamos hablando de la acción de cazadores y pescadores furtivos, de la tala y poda indiscriminada de todo tipo de árboles, pero especialmente de los que nos suministran las llamadas maderas preciosas, la aprehensión y el comercio ilícito de especies valiosas de nuestra vida silvestre, y hasta algunas prácticas no bien organizadas del Turismo de Naturaleza.

Pero la crítica situación económica que vive el país, la carencia de recursos materiales y monetarios de la población, entre otras graves causas condicionan muchos de estos lamentables procesos.

El trabajo por cuenta propia (TCP) aprobado y fomentado por el estado, ampara las licencias de aserrador (de madera, obviamente), de leñador, carpintero y artesano, entre otras; pero ese mismo estado no ha sido capaz de crear un mercado mayorista donde estos trabajadores puedan adquirir las materias primas necesarias para ejercer su ocupación.

¿Cuáles son las consecuencias? Pues que estas personas vulnerarán la ley; las autoridades reconocieron que en el 2013 se detectaron y confiscaron 2,274.11 metros cúbicos de madera en bolos, aserrada y rolliza, una cifra muy superior a la de los años previos, pero nadie calcula cuánta madera finalmente llegó a las manos de los cuentapropistas que las requieren.

Pero el estado tampoco ha sido capaz de aprobar un marco jurídico eficaz ni un sistema regulatorio que disuadan tanto la caza como la pesca furtiva, y que coarten la captura ilícita y la comercialización de nuestras bellas aves canoras y de aquellas con vistosos plumajes.

Son entidades estatales las que tienen a su cargo el Turismo de Naturaleza, y también las empresas forestales que no controlan los acopiadores y aserríos, y sus propios medios y equipos de tala y transporte de madera que son utilizados o contratados por los ilegales.

Pero como además hay suculentas ganancias de por medio, a muchos inconscientes no les preocupa mucho el daño que infringen a la naturaleza y a nuestra flora y fauna que son constantemente agredidas.

Autor: Roberto Viera Sánchez

Original de Matanzas, Cuba. Licenciado en Hotelería y Turismo. Desempeña funciones de guía y promotor turístico en Varadero. Aficionado al buceo y la fotografía submarina. Colabora como escritor para guías turísticas de Alemania, Canadá y España.

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