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Dime de lo que presumes. Desunión y racismo en Cuba

Por el 17 febrero, 2013
racismo

Si mi abuela viviera hoy, al escuchar los discursos de los altos dirigentes cubanos seguramente diría este sabio refrán popular que era uno de sus preferidos, por las enormes verdades que encierra y que la vida corrobora cotidianamente.

Uno de los temas recurrentes es el referido a “…la gran unidad que tiene nuestro pueblo…”, una falsedad más que no resiste, por ejemplo la confrontación con los números que expone el mismo gobierno, que uno no sabe hasta qué punto son reales. En el recientemente concluido “proceso electoral” un 14,6% de los electores empadronados, o bien no fueron a ejercer el famoso “derecho al voto”, y otros muchos sencillamente anularon sus boletas. En cantidades concretas, estamos hablando de 1.260.703 cubanos. Eso para no hablar de los cubanos que han votado claramente emigrando a cualquier confín del mundo. ¿De qué unidad se habla entonces?

Racismo en Cuba

El racismo es un mal aún presente en Cuba.

En Cuba, por el simple hecho “de ser negro”, la policía detiene bajo sospechas de ilegalidades.

Otro punto que denota precisamente la falta de unidad entre los cubanos es el referido al racismo; varios especialistas señala que “el racismo es estructural, está tan arraigado en la sociedad que ni siquiera hay legislación complementaria sobre el tema”, por lo que está asentado en nuestra proyección humana y social, en los roles que tienen blancos y negros en Cuba. El acceso a puestos de trabajos codiciados, a la educación superior, entre otros aspectos son frentes de confrontación (quizás no abierta y descarnada, pero no por ello menos real) entre blancos y negros.

Esto se refleja dramáticamente hasta en la problemática del delito y su represión legal. Se estima que de los 57.337 presos que están en el sistema carcelario cubano, el 80%, es decir casi 46.000 reclusos son negros, cuando el porcentaje censal de razas de la población cubana no se comporta de igual forma.

Y bueno, ¿hay unidad entre los que rigen los destinos del país actualmente? Muchos indicadores no apuntan en esa dirección precisamente. La parsimoniosa marcha del llamado proceso de actualización, los retrocesos y constantes variaciones en las medidas que se instrumentan, y sobre todo, el incumplimiento soberano de lo que se dispone y norma (aquello que nos viene de la etapa colonial: “se acata pero no se cumple”) son evidentes.

Nada, que la famosa unidad, la “más importante arma estratégica” del sistema cubano, es una falacia, un sofisma; es la vana jactancia de los dirigentes presuntuosos, que hace aguas por todas partes, y que con la falta libertad de expresión en Cuba hacen que su “verdad” sea la única voz, no hay derecho a la opinión e información alternativa, sin embargo todos sabemos cuál es y de qué se trata.

Autor: Carlos Novás Piedra

Original de Marianao, Ciudad de La Habana, Cuba. Licenciado en Ciencia de la Información. Estuvo vinculado al área científica y técnica en 10 años de su carrera, pero actualmente escribe y colabora como columnista para sitios web en temas de Política, Filosofía, Economía, Sociología y Jazz.

Comentarios:

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