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La política impositiva cubana, otra cosa de locos

Por el 3 septiembre, 2014
Personas esperando ser atendidas para trámites de actividad por cuenta propia, Habana, Cuba.
Personas esperando ser atendidas para trámites de actividad por cuenta propia, Habana, Cuba.

Si el confesado designio de la política fiscal en Cuba es contribuir al incremento sostenido de la eficiencia de la economía y de aportar ingresos al Presupuesto del Estado capaces de respaldar el gasto público planificado, manteniendo un adecuado equilibrio financiero de acuerdo a las particularidades del modelo económico cubano, esta tiene que ser racional, objetiva, y científica, no puede ser otra cosa de locos.

Política impositiva: Dos años de aplicación, dos años de incongruentes arbitrariedades

El diario Granma ha informado que son unos cuantos miles, solamente en dos provincias orientales, Holguín y Granma, los Trabajadores por Cuenta Propia (TCP) que están considerados por la Oficina Nacional de la Administración Tributaria (ONAT) como sub-declarantes en sus impuestos anuales, por lo que han sido multados con significativas cifras monetarias, porque este ente burocrático presume, supone, imagina que ellos evadieron de alguna forma sus pagos al fisco.

Por ejemplo, en la provincia de Granma, ¿quién estará equivocado, el 92 % de los trabajadores por cuenta propia registrados como transportistas y elaboradores vendedores de alimentos que supuestamente sub-declararon sus ingresos del 2012, o la ONAT?

Sería bueno preguntarse igualmente, ¿por qué en ese mismo territorio oriental devolvieron sus licencias más de 7 800 personas, de todas las actividades permitidas, argumentando que lo hacían por las elevadas cuantías de la carga tributaria que debían erogar?

Las declaraciones de un funcionario tributario de las provincias mencionadas al órgano del PCC, son de risa. Dijo que en el caso de los transportistas, mediante la fiscalización que realiza la ONAT puede conocer con exactitud el promedio de viajes diarios, la cantidad de pasajeros, el importe real cobrado, y en el caso de los vendedores de alimentos, el precio de los surtidos, el flujo de clientes, las horas de más o menos venta, etc. Son unos verdaderos portentos científicos del conocimiento y el control estos burócratas.

En la sección del aludido medio de prensa llamada Cartas a la dirección, un lector de Holguín denunciaba que en los años 2011 y 2012, la ONAT no visitó en esa provincia a la inmensa mayoría de los imputados como sub-declarantes, ni oficialmente, ni a discreción; ni mostró algún estudio de mercado, que pueda demostrar, o fundamentar las resoluciones por las que eran multados.

También expuso este ciudadano otras causales que obviamente no tuvo en cuenta la ONAT: en el 2012 se deprimen aún más la economía del país y la economía familiar, reflejándose en el descenso de los ingresos de las actividades por cuenta propia, acentuándose aún más en las periferias de la capital provincial y en las barriadas de bajos ingresos.

Menciona igualmente que las diferentes enfermedades epidemiológicas reactivadas en el 2012-2013, en su gran mayoría de transmisión oral o por contacto, afectaron seriamente la venta de alimentos en el territorio, y eso es algo que la ONAT negligentemente obvió.

Un rayo de luz puedo apreciar que tienen ahora ante sí estos cubanos castigados por el fisco: la Agencia de Información Nacional (AIN) reflejó en un reciente despacho que los contribuyentes pueden recibir asesoramiento en los Bufetes Colectivos para la confección de su declaración jurada, y también pueden contratar la representación de un abogado ante inconformidades con decisiones de la Oficina Nacional de Administración Tributaria (ONAT), que serán los encargados de representarlos en los tribunales. La nota, al respecto puntualizó que actualmente existen varios procesos judiciales por inconformidades con la ONAT.

Ojalá que todos los contribuyentes que se sientan arbitrariamente perjudicados y los abogados puedan ponerle fin a esta cosa de locos que es actualmente la política impositiva cubana.

Autor: Calixto Suárez Vázquez

Nacido en Morón, Ciego de Ávila, Cuba. Estudié en Escuela preparadores físicos, Licenciado en Cultura Física. El deporte ha sido mi pasión, pero también me gusta entablar nuevas amistades, conocer nuevos temas y debatirlos, libre pensador y opinólogo.

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