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Algunos cubanos disfrutan del turismo interior

Por el 7 octubre, 2013
Turismo interior en Cuba.
Turismo interior en Cuba.

Desde el 2008 se ha hecho evidente que disfrutan algunos cubanos del turismo interior, accediendo a hoteles y playas que les habían estado vedadas por las directrices del gobierno y el estado, contraviniendo lo establecido por la Ley de Leyes, la Constitución de la República que norma su libre acceso.

Turismo interior: números y protagonistas

Las cifras, que sabemos siempre manipuladas, aportadas por la Oficina Nacional de Estadísticas e Información de Cuba solo nos dan números. Si en el 2011 los nacionales que se hospedaron en hoteles o disfrutaron de opciones recreativas que tienen costos totales en pesos cubanos convertibles, el apreciado CUC, como excursiones fueron 1.32 millones, en el 2012 el número crece ligeramente a 1.47 millones, es decir alrededor del 10 % de la población total.

Por supuesto, y esto es lo que más interesa a las autoridades, los ingresos también crecieron, llegando a los 124 millones de CUC en el 2012, lo que arroja un gasto promedio por turista nacional de casi $ 85 CUC; eso en una nación donde el salario mensual, convertido en esa llamada moneda convertible de un trabajador no rebasa los $ 20 CUC.

¿Quiénes son los cubanos que están gozando los beneficios del turismo interior? Pues pequeños campesinos y cooperativistas que con la venta legal y no tan legal de sus producciones agropecuarias, a altísimos precios, obtienen enormes ganancias en cualquiera de las dos monedas circulantes: pesos cubanos y pesos cubanos convertibles.

Están también los transportistas privados, poseedores de autos y camiones, que mueven anualmente a millones de pasajeros en todo el país, los que para hacerlo tienen que pagar precios prohibitivos.

Otros beneficiados con la actualización del modelo económico raulista, como los expendedores de alimentos (¡qué nombrecito!), vendedores de productos industriales (casi todo provenientes del mercado negro), artesanos, dueños de restaurantes y bares particulares, artistas de todo tipo, son otros grupos humanos que están saboreando el turismo interior.

Si nos atenemos a los números y las estadísticas mencionadas, veo con dolor que el 90 % de los cubanos, en nuestro ardiente y permanente verano, solo puede refrescarse esporádicamente en playas menores, costas ásperas, ríos y represas, y en el mejor de los casos, en instalaciones del Campismo Popular, que tampoco son baratas, pues su maltrecha economía familiar no da para más.

Autor: Roberto Viera Sánchez

Original de Matanzas, Cuba. Licenciado en Hotelería y Turismo. Desempeña funciones de guía y promotor turístico en Varadero. Aficionado al buceo y la fotografía submarina. Colabora como escritor para guías turísticas de Alemania, Canadá y España.

Comentarios:

  1. Hayek

    7 octubre, 2013 at 3:50 pm

    El tema es sencillo: pueden permitirse esos lujos aquellos que tienen suficiente dinero para ello. También estarán entre los “beneficiados” los funcionarios de alto rango, o incluso de no tan alto así que creo que los transportistas, artesanos, dueños de restaurantes, etc. tienen más derecho moral -el legal lo tendrían en cualquier país civilizado- a disfrutar y hacer lo que quieran con los beneficios que han generado su trabajo.

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