Quantcast

Peligrosas perspectivas para el turismo de sol y playa en Cuba

Por el 24 agosto, 2013
Reposición de arena en las playas cubanas.
Reposición de arena en las playas cubanas.

Imagino la inquietud y el nerviosismo de las autoridades, aunque sus principales figuras no estarán vivas ni mucho menos para entonces, pero las investigaciones científicas demuestran que el constante crecimiento del nivel del mar borrará del mapa a más de un centenar de poblaciones costeras, afectando desde ya el turismo de sol y playa en Cuba.

Peligra el turismo de sol y playa en Cuba

En un plazo estimado entre 37 y 87 años, como funesta consecuencia del proceso global de cambio climático; pero ya hoy tenemos más de 300 arenales en toda la nación afectados por la erosión marina.

La alarmante noticia apenas ha tenido difusión en los medios de prensa cubanos, pero los que la conocemos nos hacemos indistintamente dos preguntas: ¿podrán los actuales gobernantes proteger nuestras playas sin que se afecte el desarrollo perspectivo de la industria turística? ¿O las sacrificarán indiscriminadamente en el corto plazo para su beneficio?

Una ley francamente ecologista de protección de nuestras costas fue refrendada por el parlamento cubano en el año 2000, pero lo cierto es que apenas en el 2012 es que el estado, el principal culpable e infractor, comenzó a dar pasos para su observancia, un poco tardíamente pienso yo, cuando el daño estaba mucho más avanzado que entonces.

Los datos reportan retrocesos perturbadores en el principal polo turístico de sol y playa en Cuba, en Varadero, de hasta 1,2 metros anuales, mientras que en los arenales de Jardines del Rey la retirada llega a los 3 metros. Las autoridades ya comenzaron a multar a los infractores (se menciona más de 10.000 sanciones a personas naturales y jurídicas en el 2012); también proceden al vertimiento de arena, a demoler construcciones indebidas, a ubicar rompeolas en zonas muy erosionadas, acciones todas que buscan la preservación de las dunas y los manglares, en tanto que importantes y naturales obstáculos contra el adelanto del mar.

Precisamente en Varadero, los investigadores establecieron que unas 900 instalaciones, edificadas en su mayoría por el estado a partir de los años 90 del pasado siglo, cuando apostaron por el desarrollo acelerado, y yo diría desesperado del turismo internacional, están contribuyendo nefastamente a la erosión de sus fabulosas playas.

Y como los cubanos como hemos sido definidos, o no llegamos o nos pasamos, se contempla hasta la demolición del Hotel Internacional, que es uno de los más antiguos de ese balneario, precisamente por su cercanía al mar, aunque soy de los que piensa que por sus años de explotación es excesivamente costoso e inoperante su mantenimiento.

La comunidad internacional y los países isleños y ribereños deben dar los pasos que resulten necesarios para evitar o controlar el aumento del nivel del mar; pero al estado cubano le corresponde hacerlo en su ámbito para evitar esa catástrofe, para que los turistas, pero y sobre todo de los nacionales, podamos seguir disfrutando de nuestras inigualables playas.

Autor: Roberto Viera Sánchez

Original de Matanzas, Cuba. Licenciado en Hotelería y Turismo. Desempeña funciones de guía y promotor turístico en Varadero. Aficionado al buceo y la fotografía submarina. Colabora como escritor para guías turísticas de Alemania, Canadá y España.

Deja un comentario